Seguridad del Estado de Cuba detiene a la periodista Yunia Figueredo
En Cuba, la periodista Yunia Figueredo y su esposo, Frank Correa, fueron detenidos este lunes y trasladados a Villa Marista, en La Habana.
Por Redacción Acento Europa ·

En Cuba, la periodista independiente Yunia Figueredo denunció este lunes que ella y su esposo, el comunicador Frank Correa, fueron detenidos por la mañana por agentes de la Seguridad del Estado y llevados a Villa Marista, en La Habana. Según denunció la propia periodista a través de Facebook, la pareja permaneció separada durante varias horas, hasta las 2:30 de la tarde. Según informó 14ymedio, ambos regresaron a casa a las cinco de la tarde, debido a las dificultades del transporte, mientras sus dos hijas, una universitaria y una menor de 14 años, quedaron solas en la vivienda.
De acuerdo con el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (Iclep), una oficial de la Seguridad del Estado identificada como Hilda amenazó a Figueredo durante el interrogatorio. Los agentes aludieron a una intervención quirúrgica que necesita la hija menor de la pareja, y le dijeron: «Nunca se va a poder operar si continúas persistiendo en la contrarrevolución». Además, se le advirtió que podría estar en riesgo la permanencia universitaria de la hija mayor.
La periodista permaneció unas cinco horas y media bajo custodia, sin acceso al baño ni a agua. Su esposo denunció que estuvo más de dos horas encerrado en una celda y que recibió amenazas de restricciones migratorias y presiones para que abandonara el periodismo y saliera del país.
Un patrón de hostigamiento
El Iclep sostiene que el caso no es aislado. Según el instituto, hay al menos 22 episodios represivos contra la familia desde abril de 2025, entre ellos un cerco domiciliario en septiembre. A inicios de septiembre, el Iclep solicitó medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para proteger a la pareja y a sus dos hijas.
El Observatorio de Género Alas Tensas condenó el asedio contra la pareja y alertó sobre «los menores, cuyo bienestar y protección deben garantizar las autoridades cubanas». En marzo pasado, Figueredo también había sido detenida en Jaimanitas, en La Habana, tras participar en un cacerolazo para protestar por los apagones.