Cuba: opositores piden votar en contra de su resolución sobre el embargo en la ONU
En Miami, opositores cubanos piden a los Gobiernos del mundo votar en contra de la resolución anual de Cuba en la ONU sobre el «bloqueo» de EE UU.
Por Redacción Acento Europa ·

En Cuba, una parte del exilio en Miami se sumó este miércoles al despliegue diplomático de Estados Unidos contra la resolución anual que el Gobierno cubano presenta en la ONU para pedir el fin del «bloqueo», según informó 14ymedio. Las organizaciones de la oposición, con el apoyo de activistas y expresos políticos, presentaron la iniciativa «Llamado de la oposición prodemocrática cubana a los Gobiernos del mundo libre y democrático», en la que piden votar en contra de la propuesta.
El documento sostiene que el régimen cubano usa esta votación para presentarse como víctima de una agresión extranjera y desviar la atención de la crisis política, económica, social y humanitaria del país. También cuestiona la existencia de un bloqueo y señala que el comercio bilateral con Estados Unidos, autorizado mediante exenciones o con el sector privado, incluye envíos de combustible que, en ocho meses, alcanzaron un valor de 231,74 millones de dólares.
Según el texto, el Departamento de Estado coordina con la Iglesia católica el envío de ayuda humanitaria a la Isla. La partida inicial fue de nueve millones de dólares, prometidos tras el paso del huracán Melissa en octubre de 2025, y después llegaron otros 100 millones en el marco de la crisis actual. El régimen aceptó esa ayuda, pero acusó a Washington de «hipocresía».
Los promotores, entre los que destaca José Daniel Ferrer, reunieron casi 1.000 firmas de adhesión hasta este miércoles. Piden mantener las sanciones contra los dirigentes cubanos y aumentar la ayuda fuera de los canales gubernamentales. La votación en la Asamblea General está prevista para el 28 de octubre, tras el debate de la resolución que Cuba presenta el 27.
El documento se dirige a la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Noruega, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y las democracias latinoamericanas para que voten en contra o, como mínimo, se abstengan.