Francia despliega 70.000 policías y gendarmes ante nuevas protestas
El Gobierno francés despliega 70.000 agentes por todo el país para la jornada de movilizaciones del 31 de octubre, con controles y prohibición de concentraciones nocturnas.
Por Redacción Acento Europa ·

El Gobierno de Francia ha ordenado un despliegue de 70.000 policías y gendarmes en todo el país para la nueva jornada de movilizaciones del sábado 31 de octubre, según informó Europa Press. La cifra es la misma que el fin de semana anterior. Las protestas buscan denunciar la situación de la educación pública, el elevado coste de la vida y la violencia policial de las últimas semanas.
La Policía Nacional explicó en un comunicado difundido en redes sociales que el objetivo es garantizar la seguridad de las concentraciones y prevenir cualquier desbordamiento. Desde el viernes por la noche se realizan controles en accesos a núcleos urbanos, centros comerciales periféricos, vías principales y alrededores de estaciones de transporte público, para detectar y confiscar objetos que puedan usarse para cometer actos de violencia o degradación. Los controles se mantendrán todo el día, a petición de la Fiscalía.
La Gendarmería ha movilizado unidades departamentales, gendarmes móviles, reservistas y otros recursos especializados. A los agentes se sumarán drones, helicópteros, unidades caninas, 26 vehículos blindados y 15 cañones de agua.
Manifestaciones autorizadas y prohibiciones
Las prefecturas han autorizado manifestaciones principalmente fuera de los centros urbanos, donde se han observado o se temen disturbios. Solo se permitirán las concentraciones cuyos organizadores hayan ofrecido garantías de seguridad suficientes. Las marchas autorizadas serán supervisadas hasta su finalización.
Las concentraciones nocturnas están prohibidas y serán dispersadas si se realizan. El Ministerio del Interior advirtió de numerosos llamamientos en redes sociales a concentrarse la noche del 31 de octubre, especialmente desde las 20.00 horas. Algunos mensajes incitan explícitamente a la violencia, la insurrección y el saqueo. Según el Ministerio, estas convocatorias son "incitaciones a cometer graves disturbios".
El ministro del Interior, Laurent Núñez, defendió los principios de "firmeza, respuesta rápida y mayor movilidad de las fuerzas de seguridad interna". También garantizó que "no se tolerarán excesos". Según sus palabras, la misión de las fuerzas es dispersar a los grupos de riesgo y, si es necesario, detenerlos.
Foto: Europapress.