El observatorio Swift de la NASA caerá sin control a la Tierra el 4 de noviembre
El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA reentrará en la atmósfera terrestre de forma descontrolada, con una probabilidad de daños de 1 entre 2.100.
Por Redacción Acento Europa ·

El Observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA está a punto de regresar a la Tierra de forma descontrolada, tras casi 22 años en órbita. Según ha informado la agencia espacial estadounidense, la mayor parte de este observatorio, que pesa unos 1.450 kilogramos, se desintegrará, pero algunos componentes sobrevivirán a la reentrada atmosférica. Las previsiones de la Fuerza Espacial de Estados Unidos sitúan la entrada en la atmósfera el miércoles 4 de noviembre a las 9.30, hora peninsular española, con un margen de incertidumbre de 11 horas.
La NASA no sabe dónde podrían caer los fragmentos, ya que las zonas posibles varían según el hemisferio y dependen del momento exacto de la reentrada. Por la baja inclinación orbital de Swift, la franja de caída abarca una amplia zona del Ecuador, entre los 20,6 grados de latitud sur y los 20,6 grados de latitud norte. Esa trayectoria incluye zonas habitadas de Centroamérica, Sudamérica, África Central, el sur de la India, el Sudeste Asiático y el norte de Australia, aunque la mayor parte de la franja está cubierta por océano.
Las autoridades estadounidenses calculan la probabilidad de que alguien sufra daños en aproximadamente 1 entre 2.100. La agencia y la Fuerza Espacial siguen vigilando la reentrada y actualizando sus previsiones.
Según recoge la agencia Reuters, la Aerospace Corporation, una entidad de investigación sin ánimo de lucro dedicada a la seguridad nacional, calculó una ventana de reentrada a las 11:19 horas (hora peninsular), con un margen de incertidumbre de unas dos horas. El astrofísico Jonathan McDowell, profesor honorario del Centro de Investigación Espacial de la Universidad de Durham, indicó que, según los datos revisados de la Fuerza Espacial, la reentrada se produciría con mayor probabilidad alrededor de las 13:45 horas.
Una misión de rescate que fracasó
En septiembre de 2025, la NASA encargó a la empresa Katalyst Space una nave capaz de alcanzar a Swift, capturarlo y situarlo en una órbita más estable. La nave LINK fue lanzada en julio, pero la operación no logró prolongar el funcionamiento del observatorio una década y la NASA desistió del intento en agosto. Desde entonces, Swift, que no tiene propulsión propia, se acerca progresivamente a la atmósfera a unos 27.000 kilómetros por hora.
Swift fue lanzado el 20 de noviembre de 2004 para estudiar los estallidos de rayos gamma, las explosiones más potentes del universo. Su misión estaba pensada para dos años, pero se convirtió en una herramienta multifuncional durante más de dos décadas de observaciones.
Foto: NASA E/PO, Sonoma State University/Aurore Simonnet / Wikimedia Commons (Public domain).